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Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Oasis

Hoy dormimos envueltos en la humedad del trópico, rodeados por su aliento verde y los vestigios de otra vida.

Las habitaciones, de estilo colonial del siglo pasado, ubicadas en las lomas, formaban parte de antiguas casas que en algún momento sirvieron de residencia para hacendados españoles.

Caminar por sus veredas frondosas, llenas de flores y plantas silvestres, nos recuerda esa mezcla de razas que habita en nuestro ADN mestizo boricua.

En la piscina, las aves jugaban a chispear el agua, mientras mi hijo y yo trisábamos la superficie, intentando imitarlas sin invadir su espacio. El sonido del agua, en medio del silencio, era música para nuestros oídos: notas suaves de paz y esperanza.

A lo lejos, se distinguían algunas personas dispersas: empleados con camisas de flores en tonos naranja, rosa y verde claro; una familia —dos niños, un abuelo y dos adultos— compartiendo la calma del lugar. Si existiera el paraíso, debe parecerse a esta tierra, donde convergen la historia, la naturaleza y la inspiración para amar nuestra tierra bendita.

MTG 5/1




Comentarios

  1. Que hermoso relato. Disfruté las descripciones. Casi te acompañé a ese hermoso lugar. ¿Puedes compartir el lygar?

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