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Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Luquillo

La muerte se acerca, me susurra al oído.
Acaricia mis riñones, los carcome, los petrifica con calcio.
Y yo la despacho con agüita de coco,
con olas, mar y arena.

Porque en esta isla llamada Puerto Rico
se celebra hasta el dolor,
la magia isleña invita a nadar contra la corriente
que azota con fuerza,
empujándome
hacia una cama de hospital.

Me rehúso.
Prefiero dormir una noche entre extraños,
responder al “¡wepa!” que me gritan
—“eres mi hermana, bienvenida a Luquillo”—
y dejar que el mar me nombre viva
una vez más.
Con miedo, no lo niego.

Si los surfistas no le temen
a las aguas embravecidas,
¿por qué habría de temerle yo a la muerte,
si me he librado de ella
una y mil veces?

La familia, el mar, mi isla, los viajes…
una vez más me salvan.
No de mí,
sino de la enfermedad
que intenta hacer de mi cuerpo su casa,
que me reclama quieta,
rendida,
en silencio.

Y yo, en cambio,
me nombro en movimiento,
me aferro a la vida como quien nada sin orilla,
como quien sabe
que aún con dolor
también se puede resistir.

MTG 16/4





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