Destacado
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Escisión
Presiento que algo no está bien. Los pies tropiezan con mi cabeza, rodando por la alfombra como una bola de baloncesto. Los dedos avanzan sin control y comienzan a escudriñar mi cráneo abierto. Se siente la humedad del líquido cefalorraquídeo esparcido por el suelo de la habitación.
Ya mis órganos no siguen órdenes. Los pies continúan danzando en la sangre. Mientras, mis brazos, torpes como marionetas, se elevan manejados por hilos invisibles, recordando solos su función. El movimiento es lento, fragmentado, pero decidido.
La mano pequeña logra abrir la gaveta y aferrarse al analgésico; los dedos lo aprietan con una urgencia instintiva. Con dificultad, el brazo se repliega hacia el rostro. Los labios resecos se abren, la boca recibe la pastilla. Tic toc, tic toc.
Luego de treinta minutos, me observo entera frente al espejo.
MTG 7/2
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps

Comentarios
Publicar un comentario