Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Antropoceno

 —Hola, cielo, ¿por qué estás tan triste hoy?
Llevas días frío, distante, gris.
—¿Dónde dejaste a tu amiga, la luz?

El cielo comenzó a llorar sobre mí,
como si mis preguntas
fueran indiscretas.
Tanto,
que me inundó.

Cuando cesó,
decidí acercarme al mar
y hablar con las olas.

—Hola, olas,
¿por qué están tan bravas con los seres humanos?

Llevan días golpeando sin tregua,
espesas, turbias,
con los dientes blancos de espuma
y el pecho inflado de furia.

Las olas comenzaron a empujar la orilla,
a romper los límites,
hasta provocar una marejada.
Me obligaron a retirarme,
haciéndome entender
que las preguntas les incomodaban.

Corrí lo más rápido posible
antes de ser arropada por ellas.
¡Por nuestra culpa, en este mundo el clima
ya no responde
a la calma!

MTG 4/2



Comentarios

Entradas populares