Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Caos

Me levanto en modo supervivencia:
tus servicios son muy caros,
lo hiciste mal,
vuelo cancelado,
ruido de motores,
maullidos,
voces interiores que no paran de luchar entre sí.

La vida se siente como granizos golpeando con fuerza,
intentando tumbarme al suelo
y dejarme moribunda.

Lo que para otros es simplemente la vida
con sus altas y bajas,
para mí es el infierno —
si es que existe—
aquí
y ahora.

Siento miedo de salir de las paredes
que componen mi apartamento alquilado,
del cual he hecho mi reino.
Aquí me protege mi familia,
el silencio
y la perfección que he construido a mi manera.

El mundo exterior es un caos que me agota,
invade mi espacio
y desea verme caer:
agonizante,
destruida,
picada en pedazos de carne
para los buitres.

Salir de aquí es mi mayor terror. Escucho
las voces susurrando depresión
en mi cabeza.

MTG 26/1



Comentarios

Entradas populares