Destacado
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Aión
Han pasado dos años y dos meses, 791 días, 18,984 horas, 1,138,040 minutos desde que comencé a cargar una cruz demasiado pesada para mí. Una cruz que, al mantenerme sujeta a ella, me recordaba lo fea que era, lo rota que estaba, la poca valía que creía tener.
Hace un año y dos meses, 426 días, 10,224 horas, 613,440 minutos desde que tomé valentía y pude deshacerme de los clavos que me habían lacerado el alma. Hoy la miro de lejos. Me observo detenidamente a mí misma desde la compasión.
Algunos días los recuerdos me invaden: a través de las letras de algunas canciones, en olores, en sabores, en festividades.
En esos momentos aprovecho para abrazarme, para comprometerme con la mujer con la que me reencontré nuevamente frente al espejo. Es ahí donde puedo mirar las tres décadas que he cargado conmigo, sintiéndome completa: sin ataduras, sin esclavitud, sin calvario. Treinta y dos años y diez meses, 11,984 días, 287,616 horas, 17,256,960 minutos.
El tiempo me hizo entender que la cruz nunca fui yo. Fui quien sobrevivió a cargar a alguien que se sostuvo a costa de mi cuerpo y mi voz.
MTG 17/12
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Comentarios

Hermoso✨️, me encanta un montón 💐💚. Eres una Gran Escritora ✍️✨️.
ResponderBorrar