Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Aión

Han pasado dos años y dos meses, 791 días, 18,984 horas, 1,138,040 minutos desde que comencé a cargar una cruz demasiado pesada para mí. Una cruz que, al mantenerme sujeta a ella, me recordaba lo fea que era, lo rota que estaba, la poca valía que creía tener.

Hace un año y dos meses, 426 días, 10,224 horas, 613,440 minutos desde que tomé valentía y pude deshacerme de los clavos que me habían lacerado el alma. Hoy la miro de lejos. Me observo detenidamente a mí misma desde la compasión.

Algunos días los recuerdos me invaden: a través de las letras de algunas canciones, en olores, en sabores, en festividades.
En esos momentos aprovecho para abrazarme, para comprometerme con la mujer con la que me reencontré nuevamente frente al espejo. Es ahí donde puedo mirar las tres décadas que he cargado conmigo, sintiéndome completa: sin ataduras, sin esclavitud, sin calvario. Treinta y dos años y diez meses, 11,984 días, 287,616 horas, 17,256,960 minutos.

El tiempo me hizo entender que la cruz nunca fui yo. Fui quien sobrevivió a cargar a alguien que se sostuvo a costa de mi cuerpo y mi voz.

MTG 17/12 



Comentarios

  1. Hermoso✨️, me encanta un montón 💐💚. Eres una Gran Escritora ✍️✨️.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas populares