Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Rumbo

Aquella noche, el mar nos susurraba que se acercaba una tormenta. 
Las olas estaban tan bravas que parecían arropar nuestra barcaza. 
Del cielo caían gotas de lluvia tan fuertes como granizos, 
y el firmamento se encendía con cada trueno que rompía la oscuridad. 
Allí estábamos, intentando atracar en un puerto seguro cerca de Cabo Rojo, Puerto Rico...

Dentro de la casa de madera criolla, 
con paredes delgadas hechas de tablas y clavos, 
una niña observaba en silencio desde detrás de una rendija. 
Miraba al pirata Roberto Cofresí Ramírez de Arellano conversar con su abuelo, 
mientras él contaba historias fantásticas que ella soñaba con repetir algún día. 

“¡Seré pirata!”.

MTG 28/11



Comentarios

Entradas populares