Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Vínculo

En la tarde toqué el timbre del colegio,
esperando que la puerta se abriera
y me diera paso a tu pequeño universo,
ese donde caben tus risas, tus juegos
y mi deseo de abrazarte siempre un poco más.

Al salir, tu sonrisa se quedó conmigo,
tus brazos rodearon mi alma de emoción,
y tu “mamá, te amo”
detuvo el tiempo,
hizo girar mi mundo solo hacia ti.

Hoy te fuiste temprano
a casa de tus tíos,
y aunque pensé en salir,
me quedé quieta,
sintiéndote a la distancia, extrañándote.

Extraño tus manitas suaves sobre las mías,
tus ocurrencias inocentes
y luego decirme: “mamá, es broma”,
tu voz que juega conmigo
como si fuera una melodía.

No podría imaginar la vida sin ti:
eres mi mundo,
mi universo,
mi razón para vivir. 

MTG 11/10




Comentarios

Entradas populares