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Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Mañana

La leche burbujeante se expande por la olla como un río inquieto, avisándome que ya es hora de apartarla del fuego. El café, aún en su primer suspiro, deja escapar su aliento cálido y perfumado, esparciéndose por todo el lugar. Abro la ventana y, a lo lejos, escucho un concierto de aves entonando melodías perfectas. Me estiro como quien intenta tocar las nubes y susurro, hoy será un gran día.

Abro la nevera y saco queso blanco del país. Lo pico en cuadritos perfectos, simétricos, y lo acompaño con un par de galletas de soda. Para entonces, el café ya está listo. Lo vierto en una taza que me había regalado mi madre, aquella que todos tenemos y que dice Puerto Rico, pintada a mano con flamboyanes anaranjados y amarillos, y una choza de madera al fondo, memoria de la tierra que me sostiene.

Camino al balcón con el desayuno entre las manos y dejo que el viento me acaricie, cómplice, como si quisiera sentarse conmigo a la mesa. Tomo un sorbo de café, cierro los ojos y dejo que su calor me atraviese. Respiro hondo y agradezco por estar viva, por el milagro de un nuevo día.

MTG 6/9



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