Destacado
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Hielo
Hoy sí ha sido un día difícil. De esos en los que tengo que abrir el congelador y sacar un cubo sólido y transparente, apretarlo con fuerza entre mis manos como si estrujara un pequeño corazón de cristal hasta que su líquido se derrite, producto de mi enojo y del calor corporal.
Lo uso como estrategia de calma, como un modo de conectar conmigo misma, de recordarme que, aun con lo malo del día, sigo con vida. Cada gota que escurre por mis dedos es un latido, una señal de que no estoy hecha solo de heridas, sino también de agua que puede volver a fluir.
Lo paso por mis brazos, simulando mi navaja. Pero esta vez no me cortaré, solo intentaré sentir que el hielo está frío. Sin embargo, no me hiere. Lo que siento dentro es tan fuerte que mi piel se vuelve piedra y ni el frío consigue habitarme. No sé qué más puedo hacer para que me comprendan; me siento tan vacía, tan desconectada de la manera en que piensan en este país, como si caminara por un campo lleno de minas que debo tener cuidado a no pisar.
Solo me queda respirar, calmarme y continuar sacando hielos, uno tras otro, como si fueran mi salvación mientras se deshacen en mis manos, hasta que el último se agote y yo pueda dormir.
MTG 26/9
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps

Comentarios
Publicar un comentario