Ir al contenido principal

Destacado

Espejismo

Otra vez me encuentro rozando esa fina línea entre la realidad y la virtualidad, intentando encontrar el amor en una pantalla, y hallando únicamente inmediatez, fugacidad, ausencia de compromiso y una profunda desilusión. Otra vez me cuestiono si debo cerrar la aplicación o seguir prostituyéndome sin ganancias, dejando que hombres ajenos decidan cuánta belleza ostento o qué arreglos debo hacerme para lucir como ellos quieren. Otra vez me desilusiona abrirme a la absurda honestidad de mi vida; contarles sobre mis trastornos, mis logros, mis sueños y mis alegrías. Leer y escuchar cómo se llenan la boca de elogios por un par de horas y, al caer la noche, el sueño se lleva mi nombre de sus pensamientos. MTG 22/3

Deguste

Los viernes mi hogar se llenaba de algarabía. Todas las luces se encendían, brillando como en las mejores veladas navideñas. Volvíamos de la compra y, entre risas, preparábamos un exquisito menú que saciaba la barriga y alimentaba el corazón. Entre especias, sazones y sofrito casero, nuestros cuerpos se encontraban y se fundían con el aroma que escapaba de las ollas, como si también aguardaran la cocción perfecta. Nuestras manos, impregnadas de condimentos, se rozaban encendiendo calor y llama en la cocina.
 
Después venía el sofá, ese espacio que convertíamos en refugio. Poníamos un documental que apenas importaba, porque lo esencial era mirarnos, acariciarnos, sonreírnos. Hacíamos del apartamento una cápsula, un lugar seguro donde los viernes tenían sabor a eternidad. Nos devorábamos todo, como si el mañana fuera a escasear. Había urgencia de llenura, de pasión desbordada.
 
Tus despedidas se alargaban durante horas, no te ibas del todo, pero tampoco te quedabas. Y siempre, tras el viernes, llegaba el sábado… ese día en que te perdía, hasta el próximo viernes.
 
Hasta que no regresaste. Y ya los viernes no saben igual.

MTG 19/9

Comentarios

Entradas populares