Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Umbral

La lluvia cae sobre mi tierra.

He decidido hacer guarida e invitar a mis amigas Violette y Simone a unas copas de vino tinto —su favorito— aunque yo prefiera el rosado. A estas alturas haría cualquier cosa por agasajarlas y que se sientan como en casa.

Han venido desde la Francia de 1945 para escuchar mi voz, esa que las estremece y les recuerda su primer encuentro.

Mientras el agua se derrama sobre nuestras tierras habitadas, el deseo se intensifica: deseo de libertad, de emancipación, de conexión con nuestra propia voz. Entre risas, lecturas y caricias nos entregamos al amor del sonido de la maquinilla manual, donde convergen la raíz, la flor y el fruto de nuestras historias.

¿Quién mejor que nosotras mismas —mujeres de intensidad, de deseo y de marginación— para comprendernos? ¿Quién mejor que nosotras para hacer que las letras bailen junto a nuestros cuerpos, que habiten territorios desiertos por hombres incapaces de encontrarnos?

Con un gemido cálido, en medio de la tormenta de truenos, mis pupilas comienzan a expandirse. Abro los ojos y despierto de este sueño que me revela un secreto ancestral, he habitado otros cuerpos, he transitado otras vidas, y en cada una de ellas sigo buscando la misma libertad que hoy me nombra.

MTG 30/8






Comentarios

Entradas populares