Ir al contenido principal

Destacado

Pulsión

Haaaaaah… shhhhh… haaaah… Inhala profundo por la nariz. Exhala lento por la boca. Haaaaaa… ffffff… Bip… bip… bip… —Relaja tu mente, controla tu cuerpo. Respira por la nariz y suelta por la boca. Solo piensa en el aquí y el ahora. Pronto saldrás de este hospital. Respira nuevamente. —¡Carajo, esto no me funciona! Busco el celular, acurrucado entre las sábanas florales que me trajo mi madre la última vez que pudo visitarme, el domingo. Fue hace dos días o menos. Hoy es martes, pero siento que no nos vemos desde hace meses. El tiempo se vuelve lento en este lugar; el aire se encierra y me asfixio conmigo misma. Abro mi celular flip y trato de escribir con una sola mano, la izquierda, la no dominante. Intento generar una bitácora para que, cuando pueda escribir mejor, no olvide del todo la realidad. A mi libro de memorias no le hacen falta más capítulos, pero hay que añadir cómo es tratado un paciente con TLP durante una hospitalización. ¿Habré dicho que tengo TLP? ¿Cumplimenté un recuadro...

Sed

A veces siento que soy una copa de vino tinto con un pequeño agujero en el fondo.

Cuando recibo amor me mantengo rebosando, con cuerpo intenso, notas dulces y aromáticas, deslizándome con suavidad como un suspiro que enciende el pecho.

Pero si me dejas en la mesa, sin mirarme, sin tomar un sorbo de mí, el agujero me va vaciando lentamente, hasta dejarme en silencio, sin nada.

Y así, una y otra vez. No es que sea un mal vino, todo lo contrario; pero si me dejas demasiado tiempo sin atención, me desvanezco en mi propio vacío.

Necesito labios nuevos que beban de mí, que sepan apreciar mi sabor antes de perderme.


Comentarios

Entradas populares