Ir al contenido principal

Destacado

Espejismo

Otra vez me encuentro rozando esa fina línea entre la realidad y la virtualidad, intentando encontrar el amor en una pantalla, y hallando únicamente inmediatez, fugacidad, ausencia de compromiso y una profunda desilusión. Otra vez me cuestiono si debo cerrar la aplicación o seguir prostituyéndome sin ganancias, dejando que hombres ajenos decidan cuánta belleza ostento o qué arreglos debo hacerme para lucir como ellos quieren. Otra vez me desilusiona abrirme a la absurda honestidad de mi vida; contarles sobre mis trastornos, mis logros, mis sueños y mis alegrías. Leer y escuchar cómo se llenan la boca de elogios por un par de horas y, al caer la noche, el sueño se lleva mi nombre de sus pensamientos. MTG 22/3

Picos

Sé que no comprendes del todo mis 
cambios de humor.
Mis altas como montañas
y mis bajas como precipicios.

Mis tres horas de energía al día
que arden como bengalas
y se apagan de golpe.

Mis lágrimas que corren solas,
como si mi piel guardara ríos secretos
incapaces de contenerse.

Mis aumentos y descensos de peso,
mis celos que brotan sin razón
como espinas invisibles.

Mi ira como un volcán dormido
que despierta de pronto.

Mi dolor constante.
Mi cansancio que arrastra los huesos.
Mi abominación por este mundo
que a veces siento demasiado vano para habitarlo.

Quiero decirte que no estás solo,
yo tampoco los comprendo del todo.

Estoy aprendiendo a descifrarme,
a sostenerme en equilibrio
como un funambulista en la cuerda floja,
a encontrar pequeñas brasas de energía
que me mantengan encendida,
a regalarte libertad
sin que mis miedos me aten.

Mientras tanto,
solo necesito que me abraces tan fuerte
cuando estés conmigo
que ese abrazo me alcance
como provisión de ternura
para todos los días en que no nos veremos.

No necesito palabras,
solo que me ames tan intensamente
que tu energía se funda con la mía.

Que en las noches de soledad
pueda sentir tus manos
como un refugio invisible,
como un faro en mi oscuridad,
como un recordatorio de que la vida,
aunque duela,
todavía tiene sentido en tu calor.

Abrázame
hasta que mi cuerpo tiemble de calma,
hasta que mis picos se suavicen en tus brazos
y mi caos se derrita en un suspiro.

Abrázame
hasta que el mundo exterior deje de rugir
y solo quede el silencio acompasado
de nuestra respiración.

Porque en ese abrazo, amor,
descubro la estabilidad que necesito:
la certeza de que,
aun en mi vaivén de mareas,
existe un lugar
donde puedo descansar.

MTG



Comentarios

Entradas populares