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Espejismo

Otra vez me encuentro rozando esa fina línea entre la realidad y la virtualidad, intentando encontrar el amor en una pantalla, y hallando únicamente inmediatez, fugacidad, ausencia de compromiso y una profunda desilusión. Otra vez me cuestiono si debo cerrar la aplicación o seguir prostituyéndome sin ganancias, dejando que hombres ajenos decidan cuánta belleza ostento o qué arreglos debo hacerme para lucir como ellos quieren. Otra vez me desilusiona abrirme a la absurda honestidad de mi vida; contarles sobre mis trastornos, mis logros, mis sueños y mis alegrías. Leer y escuchar cómo se llenan la boca de elogios por un par de horas y, al caer la noche, el sueño se lleva mi nombre de sus pensamientos. MTG 22/3

Insomnio

Con los ojos bien abiertos, como quien cuida de su más preciado tesoro, pasé toda la noche en vela. Iba y venía de la cama al mueble, buscando respuestas automáticas a tu dolor, creyendo que así se me abrirían las compuertas del pensamiento, como si el cerebro fuera un río contenido que, al desbordarse, me regalara claridad para decidir.

Tus toses me hacían correr a tus brazos; buscabas consuelo en mí, y yo en el nebulizador que dejé justo bajo tus pies en la cama.

—¿Estás bien? —te preguntaba.

—Sí, mamá, estoy bien —respondías con esa determinación y fuerza que has tenido que cargar con apenas cuatro años, después de aquellos meses largos en el hospital por tus problemas respiratorios.

Te dormías en mi falda, y yo escuchaba cómo de tu pecho brotaban rugidos que parecían demasiado grandes para tu edad. Tu respiración era un mar agitado, con olas que por momentos se alzaban y me hacían temer que se tragaran tu aliento. Y yo, aquí, impotente, preguntándome por qué no estudié medicina, cuestionándome por no ser perfecta para ti, castigándome por no haber sabido elegir un padre que, en noches como esta, nos acompañara.

La soledad se confundió con la preocupación, y entre tus brazos pequeños hallé mi único refugio. Así, abrazados, nos venció el sueño, como si el amanecer nos hubiera dado una tregua.

MTG 31/8



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